Tecpatl, el pedernal de obsidiana, se proyecta a lo largo de este año. En su reflejo, el 2024 viene cargado de simbolismos y raíces que buscan, en sus formas, revelar el símbolo de un presente en constante movimiento. Es tiempo de observar y entender la lengua afilada de obsidiana, cómo el verbo se convierte en puente entre los mundos y cómo la palabra misma saca a la luz lo más profundo de nuestro ser para una transformación individual y colectiva.
El ciclo que encaramos nos invita a meditar sobre el poder de la palabra como herramienta de juicio y mediación. ¿Seremos capaces de usar la severidad de nuestro lenguaje como un canal de diálogo interno y externo efectivo?
La Palabra y el Silencio
Los ancestros vieron en el pedernal un símbolo divino, una chispa celestial que desciende a la tierra. Es el verbo, ese que nace en las estrellas y cae en el suelo fértil de nuestras vidas, del choque de la lengua de obsidiana, nace la chispa y ¿qué hacer con esa chispa? ¿Cómo controlamos su fuego?
En un esfuerzo por sublimar la esencia humana, nuestro desafío es reconocer el valor de la palabra y el silencio. Es menester recordar que lo que decimos, cómo lo decimos y cuándo optamos por el silencio, son decisiones que forjan realidades, tanto internas como externas.
Simbolismos y Raíces
El Tecpatl no es solo una representación ancestral; simboliza la dualidad de la existencia. Aquellos sabios que dejaron su legado en signos y símbolos nos invitan ahora a mirar hacia atrás para poder avanzar.
Nuestras palabras tienen peso, cortan y penetran como la obsidiana. Estamos llamados a ser agentes conscientes de cambio, transmutadores de la realidad que a cada palabra dan forma a la memoria colectiva.
2024: Año de Reflejos y Transformaciones
Tecpatl marca este 2024 como un periodo para no solo enfrentar la sombra, sino para verbalizarla, darle forma y liberarla. El acto de comunicar lo que llevamos dentro es el acto de liberarnos y ascender.
El reencuentro con estos símbolos se convierte en un mecanismo de evolución. Permiten que nuestra conciencia se fusione con la sabiduría milenaria y comprenda el lenguaje universal que se esconde en las formas simples de la naturaleza y los cortes precisos de la realidad.
En la coyuntura actual, donde cada paso adelante parece resonar con el eco de nuestros antepasados, tenemos la oportunidad de abrazar los simbolismos de nuestras raíces para iluminar nuestro camino. El año 2024 es un umbral, y está en nuestras manos atravesarlo con consciencia y respeto por el poder que cada palabra pronuncia, pues ella es la heredera y la creadora de mundos.
Y así, "de cortes y símbolos se abre una puerta", una que nos invita a percibir la realidad con más profundidad y reverencia. El diálogo que establecemos con nosotros mismos y con el universo es la llave que desbloquea un compendio de conocimiento esperando ser redescubierto. El Tecpatl afila nuestras palabras para que puedan cortar las sombras y liberar la luz.
Tiempo de Renovación y Autoconocimiento: El Ciclo del Fuego
El ciclo del Tecpatl, nos invita a un profundo trabajo interno. Es tiempo de honrar y agradecer al origen, pero también es momento oportuno para tomar acción y cortar aquello que nos limita y no nos permite vivir plenamente en armonía.
Este ciclo nos brinda la oportunidad de reconciliar los dos hemisferios cerebrales, razón e intuición, y encontrar un equilibrio entre ambos. Es en este punto donde podemos generar nuevas ideas y soluciones; la chispa que genera el choque de las cuchillas; tiene finalidad y uso para quien con sus actos, haga valer su potencial.
Afila tu pedernal, descubre el corazón y ofrenda su esencia al sol.
Saludos,
Colette Gi.
Psicoterapeuta
